Detalles del emprendimieto inmobiliario de alta gama en el que Gabriela Sabatini, Julián Ganzabal, Enrique Ruete y el grupo Guggenheim son socios e inversores. Polo, tenis y golf, como ejes de la movida.
Más allá de los vaivenes que se vienen registrando en el sector inmobiliario local, sobre todo por aquellas cuestiones que se relacionan con las repercusiones de la crisis financiera internacional o el fuerte incremento en dólares de los insumos para la construcción, el segmento premium de real estate en la Argentina permance completamente inmune y continúa al frente en la preferencia de los diferentes grupos de inversores.
Una muestra de ello es Pilará. Un emprendimiento inmobiliario de 380 hectáreas que apunta a posicionarse dentro del segmento ABC1, tanto local como internacional. Ubicado a la altura del kilómetro 56 de la Panamericana, el complejo aprovecha toda la infraestructura de servicios en materia de educación salud, y entretenimientos que ofrece la zona norte de Pilar. El proyecto se caracteriza por contar, además de los amenities que suelen ofrecer este tipo de emprendimientos, con un complejo de tenis de alto rendimiento, ocho canchas de polo y un exclusivo link de golf de 18 hoyos diseñado por Jack Nicklaus, el reconocido golfista estadounidense.
SOCIOS. Con relación al desarrollo de este complejo residencial, al frente del mismo se encuentra el grupo inversor Clodinet, una sociedad de capitales internacionales conformada por el ex banquero Enrique Ruete (ex número uno del grupo HSBC) y el holding norteamericano Guggenheim Nicklaus Partners. Del proyecto también participan Gabriela Sabatini, Julián Ganzabal y el propio Jack Nicklaus en el rol de inversores. “Tanto Sabatini como Ganzabal, por ejemplo, se interesaron por el emprendimiento más allá del complejo de tenis que cuenta Pilará. Junto con Nicklaus ostentan el privilegio de pertenecer al grupo de los denominados socios fundadores”, señala Roberto Brea, CEO de Reach, pata desarrolladora del grupo inversor. Según explica el responsable del grupo, acompañado por Rick McCracken, director ejecutivo del holding estadounidense, la inversión final de Pilará rondará los u$s 130 millones una vez finalizadas las obras en 2016, según estiman. Hasta el momento, y desde su puesta en marcha en 2006, se llevan invertidos cerca de u$s 45 millones incluída la compra del terreno.
Si bien esta es la primera vez que el fondo Guggenheim Nicklaus Partners invierte en la Argentina, no lo es a nivel mundial. Con un movimiento anual de u$s 365 millones, el holding desarrolla diferentes emprendimientos en Chile, Portugal y en Estados Unidos, en el estado de Idaho. “Hace cuatro años que nos asociamos con la familia Nicklaus, que más allá de diseñar los links de golf de nuestros emprendimientos, también se interesaron en participar como inversores en los diferentes emprendimientos que desarrollábamos”, señala McCracken, durante su charla con FORTUNA.
Consultado sobre la posibilidad de generar nuevos emprendimientos o desarrollos en el país, el ejecutivo no descarta futuros negocios. “Esperamos seguir invirtiendo en la Argentina. Si bien no tenemos nada definido aún, la posibilidad está latente y nos interesa”. Respecto a las características del futuro proyecto en cuestión, McCracken afirma que “todo depende del área donde nos instalemos. Lo que sí puedo asegurar es que será de primer nivel”.
Con relación al momento que vive el sector inmobiliario a nivel mundial, el empresario estadounidense afirma: “Son ciclos económicos y nada más. Somos conscientes que el negocio inmobiliario es a largo plazo y lo único que se puede hacer en estos casos es esperar que el mercado se acomode solo”.
El extenso predio de Pilará, antigua propiedad de la familia Pando Caravassa, se divide en 800 lotes de 1.500 m2 promedio, y acaba de lanzar a la pre-venta los primeros 110. Respecto a los precios que se manejan en el lugar, José Aberg Cobo, director comercial del exclusivo barrio cerrado, indica: “El valor del metro cuadrado oscila entre los u$s 100 y 300, según su ubicación. Los lotes más caros, por ejemplo, son aquellos que dan hacia alguna de las canchas de polo o al link de golf”.
GOLF, TENIS & POLO. Y es precisamente el link de golf, diseñado por el propio Nicklaus y que se encuadra en la categoría de Signature Golf Course, uno de los ejes, además del tenis y el polo, sobre los cuales se sustenta el proyecto del norte bonaerense y que apunta, casi en exclusiva, a captar potenciales compradores extranjeros. “Es la única cancha de golf de América latina que cuenta con esta especie de certificación de origen”, aclara Brea. Las Signature Course, explican desde la desarrolladora, son aquellas canchas que, más allá de su diseño y excelencia para la práctica del golf, se caracterizan por la dedicación personal que le pone el propio Nicklaus y su equipo de trabajo en su construcción. “Desde que se puso en marcha Pilará, Nicklaus, ya viajó tres veces a la Argentina para seguir de cerca las obras de construcción de la cancha. No quiere perderse ningún detalle ni dejar nada librado al azar”, añade Brea, también desarrollador de uno de los barrios privados más emblemáticos de la zona norte, Ayres de Pilar. Por su parte, y en el mismo sentido, McCraken agrega: “Siempre tuvimos en claro que Jack era el mejor desarrollador de links de golf en el mundo. Su know how es un valor agregado significativo. Muy pocos emprendimientos tienen el privilegio de contar con Nicklaus como diseñador y accionista del proyecto”.
La superficie donde se construye la cancha de 18 hoyos ocupa 76 hectáreas y se distingue por las ondulaciones del terreno y su particular diseño. El sector de golf, denominado Pilar Golf Club, contará con club house, putting green y driving range estilo americano.“La construcción de la cancha se hace por etapas. La primera, que incluye nueve hoyos, estará lista entre marzo y abril de 2009 ”, puntualiza Aberg Cobo. “El resto del link estará en condiciones de ser utilizados a partir del primer semestre de 2010”, completa.
La propuesta tenística del lugar, por su parte, se basa en una superficie de ocho hectáreas donde se construyó un complejo de 14 canchas de tenis y un miniestadio para 400 espectadores. Además de las actividades normales que engloba el deporte, el predio también es sede de la Escuela Nacional de Tenis ya que cuenta con todo lo necesario para el trabajo de alta competencia. La madrina del complejo, demás está decirlo, es Gabriela Sabatini.
Con relación a la práctica del polo, Pilará cuenta con el asesoramiento de Marcos Heguy en la materia. Su infraestructura incluye, lo mismo que sucede con el golf y el tenis, un cómodo club house, pistas de vareo y más de 600 caballerizas. La proximidad de la sede de la Asociación Argentina de Polo, también juega a favor del posicionamiento de ese deporte en el complejo residencial. “Sabemos que el polo es un atractivo muy fuerte para los extranjeros y apuntamos a consolidarnos en ese segmento”, señala Brea.
La propuesta polera se completa con la organización de la Copa Embajadores en noviembre próximo.
Fuente:
Claudio Corsalini
http://www.fortuna.uolsinectis.com.ar
Revista Fortuna
Website:
http://www.pilara.com.ar
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