En la última década, y un poco más también, fue una costumbre de Adolfo Cambiaso: ganar en todo el mundo. Un año, en 2002, le tocó a Eduardo Novillo, campeón en Argentina con La Aguada y exitoso internacionalmente con Las Monjitas y Black Bears. Por estos días, el polo tiene un cambio de mando: son Facundo y Gonzalito Pieres los que son los dueños del planeta del taco y la bocha.
No se trata de una mención meramente estadística. En casos así, en este deporte, la cosecha de títulos implica algo así como el correcto funcionamiento de una empresa. Es complicado ganar en una sede mundial. Mucho más es hacerlo en tres como Argentina, Estados Unidos e Inglaterra.
Que los Pieres tienen talento no cabe duda. Que los Pieres cuentan con la ventaja de seguir una dinastía, tampoco. Pero el mundo está lleno de ejemplos de talentos desperdiciados y de herencias despilfarradas.
Facundo y Gonzalito viven por y para el polo. Tienen el juego en la cabeza. Cuando se habla de juego, se habla de todos sus aspectos. No se trata sólo de pegarle a la bocha. Para ser campeón en todos lados, eso es lo de menos.
Foto: El grupo completo de La Bamba de Areco, ganador de la Copa de Oro en Inglaterra.
Tags: Carlos Beer

You must log in to post a comment.