Afuera

Publicado junio 25, 2009, en Notas

photo

Por Carlos Beer. La anécdota ocurrió un par de días después del aterrizaje en Buenos Aires. Un hombre de muchas décadas en el ambiente del polo opinaba sobre Le Perfect Match, en París. “Escuchame una cosa, ¿a vos te parece qué nosotros tenemos que ir a jugar allá? Es al revés, ellos tienen que venir”, decía con vehemencia.
Acá, afuera, ellos, nosotros. Demasiadas divisiones para un mundo que camina diariamente por la vereda de la globalización. Y por ese sendero han elegido transitar los polistas. Hay vida más allá de Palermo. Demasiada vida, y sin que esto signifique menospreciar o desvalorizar al que fue, es y será por siempre el mejor torneo de polo en este planeta llamado Tierra.
Antes, algunas décadas atrás, se habrá debatido sobre el porqué de viajar a jugar meses y meses en otros países. Sobre polo profesional y amateur. Sobre patrones y no patrones. Hoy, ese debate es añejo y se viste con ropas gastadas. Los nuevos debates algún día serán viejos y le pedirán prestada la vestimenta a sus antecesores.
Jugar polo alto en París, en Deauville, en Abu Dhabi o en Munich, no es una acción que atente contra el poderío del polo argentino. Todo lo contrario. Lo distingue. Lo eleva. No sólo el deporte, también el ser nacional, el orgullo de pertenecer al país donde estos malabaristas de la bocha y el taco hacen maravillas sobre un caballo.
Afuera los y nos esperan. Afuera esperan a todo el polo. Será cuestión de ver que pasa allá afuera…

Tags:

Más Titulares

Anterior:

Siguiente: