Por Romina. Sylvia Galli, nació en Buenos Aires en el barrio de Barracas, es autodidacta en la pintura. En la actualidad se desempeña como instructora de yoga y grafóloga.
“Comencé a pintar para escaparme de la realidad, cuando me enteré la enfermedad que padecía mi hija, ya pasaron veinte años de aquella noticia.
Ella fue la que me pidió que le pintara caballos y a partir de ahí me enamoré de ellos. Tienen una personalidad inquietante que atrapa, son inteligentes, seguros y cariñosos”.
Cuando se trata del polo Galli dice que le gusta ver al caballo cómo participa del juego a la par del jinete.
Su pintura es realista, pinta todo lo que le transmite “algo” confiesa, paisajes, animales, flores, personas y siempre lo hace al óleo.
“Cuando pinto entro en otra frecuencia y lo hago para que a la persona que tiene un cuadro mío le pase lo mismo, que se pueda transportar a través de la pintura. Esto es la felicidad para mí, no sólo que me digan que pinto bien.
Pienso que el arte que se realiza con este fin es perfecto, lo que se hace sólo con el fin de comercializarse no es arte”.
Sylvia expuso en el Banco de Canadá (Florida y Cangallo), en el Banco Provincia de San Justo, en la Casa de la Cultura de Ramos Mejía, entre otras.
Para conocer más obras contactarse con la artista: sylviagalli@yahoo.com.ar
Por Romina Amodei
Tags: Arte, Sylvia Galli



You must log in to post a comment.